domingo, 12 de febrero de 2017

Paulo Freire, sus aportaciones a la educación pedagógica


Paulo Freire, sus aportaciones a la educación pedagógica

Paulo Freire es un importante y gran referente dentro de la educación, llegando a ser catalogado como uno de últimos pedagogos que han analizado la problemática educativa desde un punto de vista integral. En el presente texto, nos adentraremos a su pensamiento y aporte a la educación pedagógica, donde la educación es un factor esencial para la liberación. Para comprender su trabajo, es importante conocer la realidad donde él vivió (noroeste de Brasil), un lugar donde la marginación y el analfabetismo se hacían presentes en cada rincón. Un importante concepto y aporte para que no perdamos de vista.
Paulo Freire es un importante y gran referente dentro de la educación, llegando a ser catalogado como uno de últimos pedagogos que han analizado la problemática educativa desde un punto de vista integral.
Y es que Paulo Freire, oriundo de Brasil, ha desarrollado un pensamiento bien definido que descansa en el ámbito de la pedagogía, el cual lo manifestó por intermedio de la teología de la liberación. En simples palabras, si deseamos definir el trabajo y aporte de Freire en la educación pedagógica, debemos mencionar que para él la pedagogía es la base indispensable y necesaria para concienciar a las personas y conducirlas a un mejor futuro, a un progreso y a su liberación. En este pensamiento, mucho tiene que ver la situación de su país de nacimiento.
Paulo Freire nació en el noroeste de Brasil donde la marginación, el desempleo, el hambre y el analfabetismo inundaban las calles. Muchas personas, cerca de la mitad de los habitantes de toda la región, vivían en situaciones deplorables. Frente a esta visión, Freire rompe con ciertos modelos y centra su estudio y trabajo en este grupo de personas, a los cuales quería educar para que logren liberarse de la situación en la que estaban sumergidos.
Dentro de estos objetivos, el empleo de los medios toma protagonismo. Se trata de llevar la palabra y lo que acontece a esta gran mayoría que vive ajena a muchos derechos, como, por ejemplo, llevar la radio a zonas de difícil escolarización. Para él “Los medios son un instrumento cultural de primera magnitud para romper el retardo de amplias capas sociales, para devolver la palabra al ignorante, que es la negación del derecho de expresión y el origen de la cultura del silencio”
Sus principales obras y aportes han sido tres:
ü  La educación como práctica de la libertad. En esta obra, como nos deja ver su nombre, resume lo que veníamos exponiendo; el empleo de la educación para desarrollar la libertad de las personas.
ü  Pedagogía del oprimido. Aquí realiza un estudio y análisis de las causas que oprimen a un hombre y cómo hacer para dar vuelta dicha situación.
ü  Extensión o comunicación. Profunda crítica a las tradicionales formas y campañas de alfabetización, las cuales Freire considera que adolecen de graves y grandes faltas.
Retomando la primera obra, cuyo texto define el trabajo de Paulo Freire, es preciso mencionar cómo planea llevar adelante la educación liberadora. En este sentido, tres ideas centrales aparecen: la relación educador educando, los niveles de conciencia y el rechazo de la educación bancaria, una educación donde el educando es sólo un objeto en el proceso de educación que no le permite ejercer la liberación y se mantiene en la ignorancia.
Para englobar y entender su pensamiento, hay que comprender la situación que se vivía a su alrededor (y que aun se sigue viviendo). Una situación humana a la que él, con estas obras y aportes, quiere modificar a través de un proceso educativo dialéctico, donde el hombre sea un agente de su propia liberación. La educación siempre debe partir de la realidad que rodea a cada hombre.

La escuela democrática según Paulo Freire
Freire (1993) al igual que otros autores (Apple y Bane, 1997; San Fabián 1996) aboga por una escuela que defiende la elección democrática de los contenidos del currículo como parte de la democratización de la enseñanza. Apuesta por un modelo de escuela cuyo modelo curricular no sea propuesto por una ideología dominante y donde la diversidad cultural se constituye como un factor enriquecedor de la cultura. Desde este enfoque toda la comunidad educativa tiene un papel fundamental en la organización programática de los contenidos. Así, se rechaza la idea de que la programación de los contenidos corresponda solo a expertos y desde su punto de vista apuesta por un modelo de escuela abierta y participativa. Defender la presencia participativa de alumnado, familias, profesorado es fundamental. Este modelo de escuela no significa, por otra parte, negar la actuación indispensable de especialistas.
Solo podremos alcanzar una escuela democrática si abogamos por un modelo en el que no se imponga una única lectura del mundo: “Lo que no es posible en la práctica democrática es que el profesor o profesora, subrepticiamente o no, imponga a sus alumnos su propia “lectura del mundo”, en cuyo marco se sitúa la enseñanza del contenido” (Freire 1993, p. 107). En este sentido propone una escuela en la que tengan cabida diferentes lecturas del mundo y señala claramente que el papel del educador y educadora progresistas es precisamente ese: “El papel del educar o de la educadora progresista que no puede ni debe omitirse, al proponer su “lectura del mundo”, es señalar que existen otras “lecturas del mundo” diferentes a la suya y hasta antagónicas en ciertas ocasiones” (Freire 1993, p. 107).
Percibimos por tanto que existe una gran sensibilidad intercultural en Paulo Friere. Entendemos que los saberes del pedagogo, hoy en día, están en plena actualidad y nos hacen reflexionar en torno a las principales aportaciones de su pedagogía a la educación intercultural, que podemos resumir en los siguientes apartados:
a) Escuela permanentemente abierta al cambio. Para Freire enseñar exige el reconocimiento y la asunción de la identidad cultural del educando. Si hablar de educación intercultural es hablar de la identidad cultural del alumnado podemos decir que Freire fue pionero en defender la multiculturalidad como forma de inclusión. La escuela intercultural debe estar permanentemente abierta al cambio, y como él mismo señala, estar dispuesta a aprender de quien ni siquiera ha sido escolarizado. Entiende que el modelo de escuela debe ser flexible, democrática, inclusiva y que reconoce la diferencia como un valor. Es una escuela que aprende y que tiene en cuenta la identidad cultural de sus educandos: con sus educandos aprende formas de enseñar y éstos le enseñan a la escuela formas de aprender.
b) Reflexión sobre la práctica. Desde una reflexión sobre su propia práctica y a través de un lenguaje accesible y didáctico, Freire reflexiona sobre los saberes necesarios para la práctica educativo-crítica con base en una ética-pedagógica y en una visión del mundo cimentadas en el rigor, la investigación, la actitud crítica, el riesgo, la humildad, el buen juicio, la tolerancia, la alegría, la curiosidad, la competencia… entre otras virtudes, todas ellas, bañadas por la esperanza. Es necesario, por tanto, replantear un modelo de formación inicial del profesorado alternativo y plantear un modelo que permita a los docentes desarrollar tales virtudes así como un modelo de formación que permita a los futuros docentes conocer y utilizar las herramientas necesarias para el abordaje de sus funciones docentes poniendo el acento no solo en las competencias profesionales, sino también en las interculturales. Esto, necesariamente supone replantear la figura del profesional docente y debatir acerca de su papel en la enseñanza y en la sociedad.
c) Justicia social. Hablar de educación intercultural es hablar de riqueza cultural pero, también implica hablar de justicia social. Ambas temáticas han sido una constante reivindicación en la obra de Paulo Freire. Nuestro autor fue una persona que tuvo una especial preocupación por el otro, por denunciar las injusticias y por mostrarnos que los seres humanos tenemos en nuestras manos las posibilidades del cambio y de la transformación. Para Freire la práctica político pedagógica de los educadores tiene lugar en una sociedad desafiada por la globalización de la economía, el hambre, la pobreza, la tradición, la modernidad, y hasta la posmodernidad, el autoritarismo, la democracia, la violencia, la impunidad, el cinismo, la apatía, la desesperanza, pero también la esperanza. La pedagogía de Paulo Freire es una pedagogía de la tierra contemplando así a la tierra como una gran oprimida por este tipo de injusticias que denunciamos. Teniendo en cuenta lo mencionado anteriormente un modelo de educación intercultural conlleva, necesariamente, reflexionar acerca de las injusticias y de las causas que generan, tales injusticias así como otras problemáticas como la inmigración, visualizar la pobreza, analizar las causas de diferencias entre los países ricos y pobres, identificar los problemas medioambientales y analizar sus causas, visualizar la violencia que se ejerce hacia las mujeres y denunciar los abusos a los que son sometidas miles de mujeres en todo el mundo, problematizar acerca de situaciones de desigualdad e injusticias que atentan contra los derechos humanos de las personas.
d) Voluntad política de cambio. Dado que la educación tiene fuertes componentes socio-políticos, Freire en numerosas ocasiones alude a la imposibilidad de considerar la práctica educativa como una actividad neutra. No es posible, por tanto, asumir la educación como una actividad que pueda ser abordada exclusivamente desde una dimensión meramente técnica y metodológica –y por tanto neutra– puesto que tiene componentes sociales, económicos, políticos y culturales, etc. Teniendo en cuenta esto, la educación intercultural sería un proyecto pedagógico, con un marcado carácter sociopolítico. Dicho proyecto, que debe partir del respeto y valoración de la diversidad cultural, teniendo en cuenta los planteamientos de Freire busca la reforma de la escuela y también de la sociedad a través de una práctica educativa coherente y basada en el diálogo y la comunicación intercultural. Se trata de un proyecto claramente orientado a favorecer el cambio social según principios de justicia social y de una ética fundada en el derecho a las diferencias.
e) Diversidad lingüística. Según Paulo Freire no existe el verdadero bilingüismo, mucho menos el multilingüismo fuera de la multiculturalidad. Los políticos tienen que ser muy claros en la cuestión del lenguaje. Deben darse cuenta de que el lenguaje no es solo un instrumento de comunicación sino, además, una estructura de pensamiento del ser nacional. Es una cultura. La educación intercultural debe estar abierta a reconocer la diversidad cultural en la escuela y eso incluye la diversidad lingüística. Ello conlleva una actitud de respeto ante las convenciones culturales presentes en otras lenguas y variedades lingüísticas del contexto español e internacional. También conlleva el mantenimiento y aprendizaje en la lengua materna así como contar con docentes de otras culturas en las escuelas y en las aulas.
f) Evaluación como mejora de la práctica docente. Freire hace referencia a la evaluación crítica de la práctica docente. Dicho ejercicio de evaluación critica, va revelando la necesidad de una serie de virtudes. Desde la perspectiva de Freire, tales cualidades –de los docentes– son construidas por cada uno de nosotros al imponernos el esfuerzo de disminuir la distancia entre lo que decimos y lo que hacemos. Asimismo plantea la importancia de la coherencia entre los planteamientos teóricos y la práctica docente. Un modelo de educación intercultural ha de contemplar un sistema de evaluación orientado a la mejora de la propia práctica docente. Para ello es necesario utilizar diversidad de instrumentos y procedimientos de evaluación que permitan a los docentes hacer un seguimiento de su propia práctica así como revisar la misma. Tales instrumentos, además, deben estar orientados a reducir la distancia entre los que decimos y lo que hacemos.
g) Educación problematizadora frente a educación bancaria. Pensamos que una de las principales aportaciones de la pedagogía de Paulo Freire a la educación intercultural implica que, frente a la educación bancaria –centrada en la transmisión de contenidos– se apueste por la educación que problematiza– centrada en el análisis de temáticas sociales–. Desde esta concepción de la educación se entiende que los educandos son sujetos activos y se encuentran en proceso de construcción de la historia. Como sujetos activos que son, pueden ser capaces de problematizar la realidad y mirar críticamente un mundo en el que urgente y necesario hacerse preguntas y formular propuestas de mejora. La educación intercultural representa un modelo de educación problematizadora. Dicho modelo educativo entiende el diálogo como método en la construcción de conocimiento. Asume la comprensión de la educación como un acto de conocimiento en el marco de objetivos pedagógicos dirigidos por el ideario de la formación de sujetos críticos y realmente autónomos. Significa, además, una educación centrada en las necesidades de los seres humanos para buscar soluciones y mejoras.
h) Escuela democrática y participación de la comunidad educativa. Para Freire defender la presencia y participación de alumnado, familias y profesorado en las escuelas, así como en la elección de los contenidos es fundamental. Este modelo de escuela no significa negar la actuación indispensable de especialistas sino que significa democratizar el poder de elección de los contenidos que se extiende, al mismo tiempo, al debate sobre el modo de tratarlos. Un modelo de escuela multicultural ha de estar abierta a la comunidad educativa y debe favorecer mecanismos de participación del profesorado, alumnado y familias. Es un modelo de escuela democrática que además de estar abierta permanentemente a la realidad contextual de los educandos, también debe estar dispuesta a aprender de sus relaciones con el contexto.
i) Posibilidades de cambio y de transformación. Freire nos recuerda que la lectura del mundo, ha de ser desempeñada por docentes críticos y, necesariamente, ha de ir acompañada de esperanza, sueños y utopía sin olvidar nunca que, tal transformación, aunque es difícil, es posible. Freire nos decía que la educación necesita tanto de formación técnica, científica y profesional, como de sueños y utopía. Sin el sueño de una mejora colectiva no es posible la actividad transformadora. La educación intercultural, teniendo en cuenta tales principios, supone realizar una lectura crítica del mundo pero que no genere desesperanza sino que permita ver las resistencias, las formas de salir adelante, de construcción de lo nuevo, las posibilidades permanentes que tenemos los seres humanos de reconstruir nuestra vida.
j) Libros de texto y materiales curriculares. Freire se sorprende de la preocupación por la memorización mecánica de los contenidos, el uso de ejercicios repetidos que sobrepasan el límite razonable en cuanto dejan de lado una educación crítica de la curiosidad. Freire apuesta por un modelo educativo centrado en la comunicación dialógica donde, la curiosidad profunda y reflexión crítica se constituyen como principales métodos de conocimiento. Un modelo de educación que, más allá de abordar unos determinados contenidos, reflexione acerca de las posibilidades que tenemos los seres humanos, de cambiar el mundo. La educación intercultural conlleva necesariamente trabajar con diversidad de fuentes y materiales. Conlleva que el alumnado sea protagonista del proceso de enseñanza-aprendizaje y que se convierta en el sujeto activo del proceso de enseñanza-aprendizaje. Implica, necesariamente, utilizar materiales que despierten la motivación así como la curiosidad del alumnado para que investigue y se haga preguntas con el fin de profundizar en el conocimiento de diversidad de temáticas. Este material curricular, al mismo tiempo ha de ser actualizado y debe poder ser manipulado por el propio alumno/a.
k) Revisión de contenidos curriculares. Como así señala Freire es fundamental el cuestionamiento de las formas de conocimiento para responder a cuestiones como: ¿de quién es esta cultura?, ¿a qué grupo social pertenece este conocimiento? ¿De acuerdo a qué intereses se transmite determinado conocimiento en instituciones culturales como las escuelas? La educación multicultural conlleva, necesariamente, revisar la selección cultural que conforma el currículo común para hacerlo un currículo más universal y representativo de las culturas y de la realidad social. La educación intercultural debe visibilizar las culturas que actualmente están ausentes en los currículos escolares.
l) Coherencia entre la teoría y la práctica. Sin lugar a dudas, una de las virtudes más difíciles en el desempeño de la tarea docente es la coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos. Para Freire el momento fundamental en la formación de los profesores es el de la reflexión crítica sobre la práctica. Dicha reflexión se realiza pensando críticamente sobre la práctica de hoy o la de ayer; y cómo se puede mejorar la próxima. La educación intercultural implica revisar la propia práctica docente, modos de actuar y de trabajar, formas de adaptarse a los contextos sociales y educativos cambiantes. Implica estar dispuestos a aprender de los educandos ya que ellos también nos muestran formas de enseñar y formas de mejorar nuestra práctica docente.
Asimismo y desde los planteamientos formulados por Verdeja (2015) el modelo de educación intercultural que defendemos debe contribuir a conseguir un mundo más justo y más amable para todos los seres humanos y en el que no exista desigualdad entre los seres humanos, donde no existan formas de violencia hacia las mujeres, donde hagamos un uso y consumo responsable de los recursos naturales de nuestro planeta, donde exista comprensión y diálogo entre las culturas, donde el sufrimiento “del otro” no nos deje indiferentes. Conseguir esto es el gran reto de la Educación Intercultural.
 “Alfabetizarse no es aprender a repetir palabras, sino a decir su palabra.” Paulo Freire





Referencias
Paulo Freire sus aportaciones a la educación pedagógica. Disponible en:  http://buscarempleo.republica.com/formacion/paulo-freire-sus-aportaciones-a-la-educacion-pedagogica.html [Consulta 15 de Febrero 2017]
Verdeja M, y Antón X (2016). Aportaciones de la pedagogía de Paulo Freire a la educación intercultural. Disponible en:  http://www.rizoma-freireano.org/index.php/aportaciones-de-la-pedagogia-21 [Consulta 15 de Febrero 2017]


LAURA MUSSETT




4 comentarios:

  1. La educación definitivamente es la base para la libertad. Cuando tienes el conocimiento tiene poder y si lo sabes administrar con humildad tendrás mucho exito

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  2. Al parecer este es uno de los blogs con el contenido más completo que he visto. Tienen toda la información necesaria y posible. Dejan muy en claro los objetivos de la investigación y se evidencia que se tomaron la tarea en serio con querer nutrir la lectura del material cargado en Moodle.

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  3. Felicidades Editores
    Muy completa y extensa su información sobre el tema, quedan claros los conceptos a través de recuentos e imágenes.

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  4. esta muy bueno, pero no lo pude relacionar con mi investigación en relación al desarrollo emocional y social del infante

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